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(Taller Experimental de Artes Marciales)
El coito (tensión preorgásmica, expansión orgásmica y laxitud postorgásmica); el parto; el movimiento peristáltico del intestino; el desarrollo de una tormenta..., confirman la existencia de un ciclo repetitivo:
ruptura(yang) - expansión(yin) - quietud - ruptura - expansión - quietud..., que se extiende a todos los procesos y fenómenos que tienen lugar en la naturaleza y afectan a los seres vivos. El paso de la fase de ruptura a la de expansión es, en sí mismo, un acto agresivo y violento, tanto por la forma como por los movimientos de energía implícitos en él. La evolución sería imposible sin ese cambio que libera la tensión en distensión a través del gozo y el placer. La tensión no es perjudicial en sí misma si las circunstancias así lo determinan; los problemas y el sufrimiento se originan cuando, llegado el momento, no somos capaces de romperla con fluidez.
Por el hecho innegable de cumplir estos ciclos, hay agresividad y violencia natural en la caza, en la pesca, en la recogida de frutos y semillas, en la roturación de los campos, en la poda, en la relación sexual, en los juegos de seducción y paradas nupciales, en las luchas territoriales, en las relaciones afectivas, en la intercomunicación, en la investigación de la que surge el conocimiento -por ejemplo, la utilización de animales y plantas en experiencias de laboratorios-, en la creación artística.
En la medida que esas y otras funciones naturales para el ser humano no se realizan con la frecuencia e intensidad necesarias dentro de nuestros propios ritmos psicobiológicos, el comportamiento agresivo-violento natural no liberado se acumula como tensión agresiva. Esta tensión agresiva va tornándose patológica paralelamente a como el discurrir del tiempo acentúa el desequilibrio del individuo con el medio obstruyendo las vías de descarga de la tensión acumulada, a la vez que va favoreciendo la entrada de energías perturbadoras del exterior, que también serán sumadas a esa sobretensión agresiva que nos aleja del placer y del gozo por incapacidad para la distensión.
Cuando la tensión patológica agresiva supera la capacidad de contención y rebasa el límite superior del sufrimiento, el individuo se rompe psicofísicamente, explota por el exceso de presión y de confusión interna y externa, bien por la vía corporal: úlceras, cáncer, infarto, derrame cerebral; bien por la vía psíquica: confusión dispersiva emocional y mental que suele terminar en la adicción a la droga, en el homicidio o en el suicidio.
Energéticamente, toda inhibición y frustración, sexual o de cualquier otro tipo, implica la no realización de una acción deseada, consciente o inconscientemente; acción para la cual el organismo había dedicado una determinada dosis de energía. La energía no liberada se acumula generando agresividad, desasosiego.
Nadie puede negar, con independencia de si es o no del todo correcta la teoría de la evolución de las especies formulada por Darwin, que la biomasa del Planeta se encuentra en un permanente estado beligerante en plena ebullición. Todas las especies vivas luchan entre sí, a través de mecanismos más o menos directos –y en ocasiones oportunistas cuando no perversos- con la finalidad de transformar en proteínas específicas de su especie el máximo posible de las proteínas específicas de las demás. Cuando es la Naturaleza en su permanente y normal devenir la única responsable de esta “belicosa evolución” de la biomasa terrestre, el cumplimiento de dos de sus directrices generales más elementales: la minimización del gasto energético (esfuerzo y tiempo) y la maximización del rendimiento obtenido, da como resultado el establecimiento de un equilibrio dinámico evolutivo, de un código de respeto y tregua dentro de un orden, de unos Macro Mecanismos de Inhibición de la Agresividad (Macro MIA) entre especies diferentes que regulan y garantizan su supervivencia.
La especie humana, a pesar de las evidentes diferencias de orden racional y espiritual con el resto de las especies animales, es, en la medida que sobrevive hegemónicamente como superpredadora de la pirámide trófica, una especie agresiva más, aun cuando por racionalmente especulativa y perversa, tal vez la más terriblemente agresiva de todas las especies. Y si la especie es agresiva lo son, sin ningún género de dudas y aun cuando de maneras aparentemente muy diferentes lo manifiesten, sus dos géneros: masculino y femenino, hombre y mujer, macho y hembra.
Todo ser vivo en estado normal dispone de mecanismos instintivos de alarma. Estos mecanismos se disparan de forma involuntaria cuando el espécimen, a través de sus sentidos y de su cuerpo1, capta cierto tipo de señales de peligro o riesgo de procedencias energéticas muy diversas: imágenes, sonidos…, sin necesidad de tener que realizar proceso estratégico o elaboración racional alguna. En esos precisos momentos, se produce una alteración brusca del ritmo cardiaco y del metabolismo, tendentes a poner a disposición del espécimen el máximo de energía agresivo-violenta para hacer frente a la difícil situación que intuye se cierne sobre él o rehuirla escapando velozmente.
Podemos afirmar que, en la medida en la que todas las especies luchan permanentemente entre sí, todas las especies están capacitadas para manifestarse agresivamente (normalmente en actitudes disuasorias o de descarga de la tensión acumulada) y para ejercer la violencia de una manera positiva para la evolución de la especie. Por esta razón:
- * Todas las especies poseen estructuras anatómicas capaces para la lucha (cuernos, colmillos, patas, picos, alas, puños…)
- * Todas las especies están dotadas de reservas energéticas o de la capacidad de movilización de las mismas para el mantenimiento de las actitudes agresivas y el ejercicio de la violencia natural;
- * Todas las especies poseen una configuración fisiológica adecuada para la movilización puntual y letal de esas energías;
- * Todas las especies de mamíferos, con las excepciones a la norma ya conocidas, poseen mecanismos específicos de inhibición de las actitudes agresivas y de los comportamientos violentos, Micro MIA, que se disparan, también de manera instintiva e involuntaria, cuando gestos corporales, sonidos, posiciones, movimientos específicos y codificados de uno de los luchadores manifiestan la aceptación de su inferioridad en esa lid.
El ejercicio de la violencia, dentro del orden natural regulado por los Macro-MIA y los Micro-MIA, es consustancial con la vida misma e indisociable de ella. No es posible la vida sin un ejercicio equilibrado y respetuoso de la agresividad y de la violencia; hasta la paz se conquista.
Ahondar en el conocimiento práctico de las Artes Marciales es ahondar en lo más negro y profundo de nuestra imperfección. La imperfección es el origen de todas las tentaciones y perversiones que nos acosan, pero no la justificación para dejarnos vaivenear por ellas haciendo y haciéndonos daño. Reconocerlas y elaborarlas es el único camino para que la especie humana evolucione y la vida sea más plena y gozosa. Medios o herramientas de trabajo del Proyecto TEAM - Preparación física específica.
- Karatedo, Taekwondo y Kung-fu.
- Palo de Bo.
- Tai chi chuan y Hatha-yoga.
- Meditación Zazen.
- Ritos y ceremonias.
- Experiencias de contacto con la naturaleza.
- Técnicas de control y dominio de la respiración.
- Técnicas de dinámica de grupos.
- Técnicas del grito primario.
- Técnicas de estimulación musical.
- Contacto corporal. Automasaje (do-in) y masaje (Shiatshu)
Fases
1) Fase teórica
Tiene como finalidad aclarar dudas y escuchar sugerencias que permitan una orientación más acorde con los deseos y las expectativas de los asistentes.
Se expone la función que cumple cada uno de los aspectos del programa y se explicitan las distintas unidades teóricas. En definitiva, se procura hacer diáfana para todos la teoría subyacente al conjunto de actividades programadas, dedicando especial atención a los siguientes temas: - Autoconocimiento:
- Significado y efectos del rito.
- Mecánica de la respiración.
- Técnicas de relajación, concentración y meditación.
- Lenguaje emocional y corporal.
- Papel del juego y del contacto físico:
- Función y posibilidades de las dramatizaciones.
- Distintos códigos en la expresión corporal.
- Verbalización de conflictos físicos y emocionales expresados corporalmente.
- Equilibrio bioenergético:
- Alimentación e higiene psicofísica.
- Descanso psicofísico.
- Vigilia y actividad.
2) Fase práctica
Se menciona únicamente el papel que algunas de las técnicas cumplen en relación con los objetivos, limitándose a una descripción superficial y fragmentaria, insuficiente en el plano científico, pero que de algún modo puede servir como orientación preliminar. - Preparación física:
- Desarrollo de actitudes físicas generales o específicas.
- Desarrollo del equilibrio (considerado como coordinación entre los distintos componentes y funciones).
- Corrección de anomalías y desequilibrios estructurales (columna vertebral, vicios posturales,...)
- Aprendizaje del KARATE, TAEKWONDO y TAI-CHI-CHUAN:
- Coordinación.
- Expresión plástica.
- Control y expresión de la agresividad.
- Superación del umbral del dolor.
- Expresión de la angustia, la ansiedad y el estrés situacional.
- Técnica del grito primario:
- Expresión sin mediación verbal.
- Liberación de la angustia.
- Distribución social de la angustia.
- Experiencias de vinculación.
- Técnicas de estimulación musical:
- Trabajo de desinhibición, relajación y movilización.
- Desarrollo de la expresión no reglada.
- Elaboración de una estética corporal no determinada por el sexo.
- Desarrollo de elementos primarios: potencia física, sinceridad, amor y expresividad.
- Hatha-Yoga y meditación Zazen:
- Experiencias de síntesis en las funciones ya citadas.
- Desarrollo perceptivo de la realidad intrapersonal, interpersonal y natural sin apelación a mediaciones conceptuales.
- Captación del ambiente grupal.
Ciclo yang-yin-quietud
En todas las clases se trabaja el ciclo ruptura(yang) – expansión (yin) – quietud (Zazen). Para la fase de ruptura y desinhibición, previo un calentamiento que varía en función de la época del año, utilizamos las disciplinas yang, fundamentalmente Karatedo y palo de Bo. Para la fase de distensión las disciplinas yin, especialmente el Taichi Chuan. Para la de quietud, con la cual finaliza la clase, la meditación Zazen.
La duración de las clases no es inferior a noventa minutos ni superior a ciento veinte. Estilo
El Proyecto TEAM, desde su puesta en marcha en el año 1976, ha integrado siempre disciplinas aparentemente tan antagónicas como pueda parecer que lo sean Karatedo y Taichi Chuan. De ahí que el logotipo del proyecto que lo identifica como escuela y estilo propio yang-yin haya sido Yun Shui (deslizarse como la nube, fluir como el agua). Público receptor
Cualquier persona con independencia de sexo y edad.
La experiencia nos ha ratificado las ostensibles mejoras técnicas, estructurales, emocionales y de actitud que nuestros alumnos han conseguido, especialmente cuando han asistido a nuestras clases durante dos o más años.
También hemos conseguido excelentes resultados con personas mayores y mujeres operadas de cáncer de mama. |